Historia
Old Custom Flames surge de la mano de Ricky C.López como el sueño que parecía nunca llegar.
Desde pequeño destripando toda máquina que se le pusiera por delante, inventando, ya apuntaba maneras de ingeniero. En 1996 Ricky aunque continúa con sus estudios, paralelo consigue el título de Mecánico de Motocicletas. Tuvo la suerte de ser seleccionado para un curso experiencia piloto llevado a cabo por aquellos años en Madrid a imagen y semejanza de los cursos especializados que suelen realizar en el bachillerato los estudiantes estadounidenses. Ricky fue formado por mecánicos y técnicos miembros de equipos de las marcas presentes por aquellos entonces en las carreras de motociclismo.
Continúo su formación académica compaginándolo con trabajos en distintos talleres y su afición al mundo del motor y en concreto al custom.
Finalizados sus estudios académicos decidió continuar entre bujías y estudió tres años más para acabar en el año 1999 a los 21 años de edad, siendo Técnico Superior.
Muy pronto en el año 2001 empezó su trayectoria empresarial creando en su Madrid natal RS Motos. Allí se realizaban trabajos de mecánica y aerografía. Se dedicaba a los dos extremos, el custom por afición y al cross por sus colegas, de los cuales todavía queda alguno de ellos dando brincos por los circuitos nacionales.
Dado que su objetivo era acabar siendo constructor de motocicletas custom y Madrid parecía no ser un lugar donde abundara este estilo, Ricky decidió dar un giro, cerrar su establecimiento y mudarse a la Costa del Sol. Allí tuvo la oportunidad de trabajar en talleres afamados y desde allí fue conocido internacionalmente y premiado como uno de los mejores aerografistas del mundo.
Aunque nunca ha dejado de poner un tornillo y siempre ha tenido una mancha de grasa junto a una de pintura (aun siendo incompatibles), la aerografía ha robado mucho tiempo a Ricky, aunque también hay que decir que le ha otorgado un protagonismo que nunca pensaba iba a alcanzar.
Hoy, año 2010 Ricky ve su sueño hecho realidad, es propietario de un establecimiento que cumple con todos los requisitos previstos para la fabricación/construcción de motocicletas y gracias a sus titulaciones, Industria ha dado el visto bueno concediéndole un número de homologador de vehículos y un número propio como fabricante de motocicletas, es decir un número VIM. Así hoy Old Custom Flames es un espacio donde diseñar, crear y transformar de principio a fin es posible, empezando por un meticuloso trabajo mecánico y terminando cómo no por las manos de un genial aerografista.